Desafíos

Empresas no financieras enfrentan retos con baja rentabilidad y adaptación

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Incremento moderado en los resultados de las empresas no financieras en 2025

Las empresas no financieras han experimentado un aumento del 0,4% en su resultado ordinario neto durante el ejercicio 2025. Este incremento, aunque positivo, es notablemente inferior al 6% registrado en el año anterior. El Banco de España ha publicado estos datos, señalando que el crecimiento ha estado influenciado por el comportamiento de las compañías del sector energético y del refino de petróleo, que han mostrado una evolución dispar en sus resultados.

Desaceleración del crecimiento en sectores clave

Al excluir los sectores de energía y refino de petróleo, el resultado ordinario neto de las empresas creció un 2,7% en 2025. Esta cifra contrasta con el 15,9% de crecimiento observado en 2024, lo que pone de manifiesto una clara desaceleración en el crecimiento de estos sectores. La situación actual refleja un entorno económico más complejo, donde las fluctuaciones en los precios de los combustibles han tenido un impacto directo en la rentabilidad de las empresas.

El resultado ordinario neto ha mostrado una desaceleración significativa, lo que indica la necesidad de una revisión estratégica en las empresas afectadas.

Crecimiento en la cifra neta de negocios

A pesar de la desaceleración en el resultado ordinario neto, la cifra neta de negocios de las empresas ha aumentado un 3,4% entre enero y diciembre de 2025. Este crecimiento contrasta con el descenso del 1,5% registrado en el ejercicio anterior. La mayoría de las ramas de actividad han presentado tasas positivas, con la excepción del sector industrial, que ha sufrido una caída del 1% en su facturación. Este descenso se debe principalmente a la fuerte contracción del subsector del refino de petróleo, que ha experimentado una caída del 10,4% en su actividad, impulsada por la bajada de la cotización del crudo y de los productos derivados.

Evolución del Valor Añadido Bruto (VAB)

La actividad productiva de las empresas, medida a través del Valor Añadido Bruto (VAB), ha registrado un aumento del 1,7% en 2025, en comparación con el 4,3% del año anterior. Esta desaceleración es significativa y sugiere que el crecimiento económico se ha visto afectado por factores externos e internos. Sin embargo, al excluir los sectores de energía y refino, el crecimiento del VAB sería más notable, alcanzando un 4,8% en 2025, aunque aún por debajo del 6,9% de 2024.

Análisis del rendimiento empresarial

El análisis de la referencia reponderada del VAB proporciona resultados similares, con un avance del 4,4% una vez corregido el sesgo derivado del peso de los sectores más volátiles. En comparación con la media histórica de la serie, el dato de 2025 se mantiene por encima de la media, tanto para el conjunto de la muestra como para la que excluye las ramas de energía y refino. Esto sugiere que, a pesar de la desaceleración, muchas empresas han logrado mantener un rendimiento positivo.

Rentabilidad del activo y su evolución

La rentabilidad del activo se ha situado en un 6,5% en 2025, un descenso respecto al 7,2% de 2024. Este retroceso se ha observado en todos los sectores, salvo en comercio y hostelería, donde la rentabilidad ha aumentado del 11,9% al 14,8%. En el sector energético, la ratio de rentabilidad ha bajado del 10,7% al 9,3%, mientras que en la industria se ha reducido del 7,5% al 5,7%, afectada en gran medida por la caída en el refino de petróleo, que ha visto su rentabilidad caer del 7,5% al 3,3%.

Dispersión en el comportamiento empresarial

El Banco de España ha señalado que los resultados agregados no reflejan la dispersión en el comportamiento empresarial. Para tener una visión más completa, es recomendable complementar el análisis con una evaluación de la distribución de resultados entre las empresas con mejor y peor evolución. Esta perspectiva es crucial para entender cómo las diferentes empresas han navegado en un entorno económico cambiante.

Resultados en el cuarto trimestre de 2025

En el cuarto trimestre de 2025, la muestra de la Central de Balances (CBT) ha presentado un balance favorable. El 65,3% de las empresas registró aumentos en la cifra neta de negocios, y el 55,3% mejoró su resultado ordinario neto. Sin embargo, la rentabilidad ordinaria del activo mostró un reparto más equilibrado, con un 48,3% de empresas al alza y un 51,2% a la baja. Este equilibrio sugiere que, aunque muchas empresas están viendo mejoras en sus resultados, todavía hay un número significativo que enfrenta desafíos.

La situación actual pone de manifiesto la necesidad de que las empresas revisen sus estrategias para adaptarse a un entorno económico en constante cambio.

Perspectivas futuras para las empresas no financieras

Las perspectivas para las empresas no financieras en 2025 son mixtas. Si bien algunos sectores han mostrado signos de recuperación, otros continúan enfrentando desafíos significativos. La capacidad de las empresas para adaptarse a las condiciones del mercado será crucial para su éxito en el futuro. La necesidad de innovación y adaptación a las nuevas realidades del mercado se hace más evidente que nunca.

Sectores destacados y sus desafíos

El sector energético, a pesar de su disminución en la rentabilidad, sigue siendo un área clave de atención. La volatilidad en los precios del crudo y la transición hacia fuentes de energía más sostenibles presentan tanto oportunidades como desafíos. Las empresas que operan en este sector deberán encontrar formas de diversificar sus operaciones y adaptarse a las nuevas demandas del mercado.

Por otro lado, el comercio y la hostelería han mostrado un crecimiento notable en su rentabilidad, lo que sugiere que estas áreas pueden beneficiarse de un aumento en la demanda de servicios y productos. La recuperación del turismo y el consumo interno puede proporcionar un impulso adicional a estas industrias.

Conclusiones sobre el entorno empresarial actual

El entorno empresarial actual está marcado por la incertidumbre y la necesidad de adaptación. Las empresas no financieras deben estar preparadas para enfrentar los desafíos que se avecinan, desde la fluctuación de los precios de las materias primas hasta las cambiantes preferencias de los consumidores. La capacidad de innovar y responder rápidamente a las condiciones del mercado será fundamental para el éxito a largo plazo.

A medida que avanzamos hacia un nuevo ciclo económico, es esencial que las empresas se centren en la sostenibilidad y la eficiencia operativa. La implementación de estrategias que prioricen la resiliencia y la adaptabilidad será clave para navegar en un entorno cada vez más complejo y competitivo.


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